Biografías extraídas del libro: "LOS LIBREPENSADORES CHILENOS. Ed. ILEC 2002
Aunque se inscribió en el Instituto Nacional, no permaneció allí por mucho tiempo, debido a la gran atracción que sentía por la carrera militar. Gracias a su ingreso a la Escuela Militar, tuvo la oportunidad de realizar estudios de ingeniería militar en Francia, de donde regresó después de cuatro años. A su retorno del continente europeo, se hizo cargo de la cátedra de topografía en la Academia Militar, levantando con sus alumnos el plano de Santiago en 1852.
En 1855, se retiró de las filas del ejército, e inició una exploración al mundo de las letras. Empezó a escribir en un periódico llamado El Museo, donde firmaba con el seudónimo de Abejé.
Una publicación suya en ese medio, llamada la Escena social, causó un grave escándalo en los sectores más conservadores y, en especial, entre los círculos más religiosos, quienes calificaron el escrito como una obra inmoral.
En sus novelas, destaca la profundidad del conocimiento que tenía de la sociedad chilena, particularmente en dos de sus obras más conocidas, Martín Rivas y El loco Estero.
Fue jefe de sección del Ministerio de Guerra y Marina. Luego intendente de Colchagua y, hacia 1870, elegido diputado por la ciudad de San Fernando, diputación que no asumió debido por haberse hecho cargo de la representación chilena en Estados Unidos y, posteriormente, de la de Londres.
En su estadía en el Reino Unido, logró la incorporación de Chile en la Unión Postal, lo cual permitió que se suprimieran los estafetas consulares británicos, quienes se encargaban de la distribución de la correspondencia entre los diferentes lugares del mundo, mejorando la comunicación tanto al exterior como al interior del país. Además, se encargó de las compras del armamento chileno durante la Guerra del Pacífico.
Sus últimos años de vida los pasó en París, ciudad que lo vio morir el 9 de noviembre de 1920.
Andrés Bello López
(1781 - 1865)
La llegada de muchas de las nuevas ideas y conocimientos al país, se debieron, en gran medida, al papel que les cupo a los extranjeros en su difusión. Y entre todos ellos, a Bello le corresponde desempeñar uno de los de mayor importancia, puesto que sembró la semilla del surgimiento cultural chileno.
Nació en Caracas, Venezuela. Fue siempre destacado en sus estudios, para los que demostraba mucha facilidad desde temprana edad. Tenía sólo dieciocho años de edad, y ya había formado parte de las expediciones que Humboldt llevó a cabo en Venezuela.
En 1810, fue enviado por su gobierno a negociar ayuda europea para la independencia de Venezuela, junto a otras figuras de la política caraqueña. El viaje le significó la salida definitiva de su tierra natal: jamás volvería a ella.
En 1822, fue designado en Londres por el representante chileno en Inglaterra, Antonio José de Irrisari, como secretario de la legación. De esta forma, comenzó su vida en la administración pública chilena, de la cual sólo la muerte tuvo la fuerza suficiente para alejarlo.
Cinco años después, Mariano Egaña lo recomienda para el cargo de Oficial Mayor de Relaciones Exteriores, arribando a Valparaíso en 1829. Permaneció ligado a Relaciones Exteriores durante los siguientes veinte años. Es gracias a su trabajo y esfuerzo que comienza a existir cierta coherencia y lineamientos claros en la política exterior chilena.
Junto a esta designación, se ocupa de la redacción de El Araucano en 1830. Publica allí una serie de producciones literarias. Su amor a las letras lo llevó a mantener en su casa un curso de humanidades, que desaparece por la fundación de la Universidad de Chile. Participó en la redacción del Código Civil chileno, el cual se convirtió en un referente para otros similares en el continente americano y que le significó el reconocimiento de todos los chilenos.
Pero su labor no terminó aquí. Se dedicó a corregir los vicios del lenguaje existentes en la población chilena, para lo cual redactó y publicó en El Araucano, sus “Advertencias sobre el uso de la lengua castellana”, obra que le sirvió de base para su Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, editada en Santiago en 1847. Sus esfuerzos en la corrección del lenguaje lo hicieron merecedor del título de Académico de la Real Academia Española.
Participó, también, en el Senado de la República, al que perteneció desde 1836. Fue otra tribuna desde donde se dedicó a trabajar por el bien del país que lo había recibido.
Aparte de haber confeccionado el Código Civil, el nombre de Andrés Bello está indisolublemente ligado al de la Universidad de Chile. Fue su primer Rector, desde su fundación hasta 1865, cuando la muerte lo separó del cargo. Desde ese puesto, se dedicó a proyectar y a estimular el desarrollo de todas las expresiones artísticas y culturales.
Miguel Luis Amunátegui, quien fuera alumno suyo, al referirse al impacto que Bello tuvo en la intelectualidad chilena dijo:
En Chile, todos fuimos discípulos de Bello o discípulos de sus discípulos.
Ángel Custodio Gallo Goyenechea
(1828 - 1889)
Nació en Copiapó, pero su educación la recibió en Santiago, en el Instituto Nacional. Hijo de Miguel Gallo y Candelaria Goyenechea, le cupo una importante participación política nacional.
Fue elegido diputado en varias ocasiones. La primera lo fue por Copiapó en 1852, por Cauquenes en 1855, por Valparaíso en 1858 y, finalmente, por Caldera en 1870.
A su regreso, se hizo cargo de la redacción de La Voz de Chile, periódico que había sido fundado por Manuel Antonio Matta en 1864.
Fue periodista hasta 1859, defendiendo en sus artículos la reforma a la Constitución, cuestión que influyó en su posterior destierro. Fue fundador del Partido Radical junto a sus hermanos y primos, le correspondió el honor de ser el primer Comandante de la Primera Compañía de Santiago, creada hacia 1864 a causa de un voraz incendio en la iglesia de la Compañía.
Arturo Alessandri Palma
(1868 - 1950)
Nació en Linares en 1868, entró al colegio de los Padres Franceses a estudiar, recibiéndose de bachiller a los veinte años, comenzando la carrera de derecho en la Universidad de Chile. Juró como abogado en 1893.
Sus inicios en la política se encuentran cuando logró ser electo diputado por Curicó y Vichuquén, siendo reelegido por esta última desde 1900 hasta 1909, mientras que por Curicó lo fue entre 1912 y 1915. Ese año fue elegido senador por la provincia de Tarapacá. Durante su campaña, mostró un carácter avasallador que le valió el apodo: “El León de Tarapacá”.
El año 1920, llegó a la presidencia de la República, en una de las más controvertidas elecciones que ha tenido el país. Su elección marca el fin de la llamada época parlamentaria y el inicio de reformas estructurales del Estado. Promulgó una nueva constitución política que, entre otras medidas, establecía el principio de la separación del Estado y la Iglesia Católica, y creaba el Banco Central.
Se educó en el Instituto Inglés de Valparaíso. De allí pasó al Instituto Nacional, para continuar en la Universidad de Chile, escogiendo la Facultad de Medicina. Alumno de José Joaquín Aguirre, se especializó en anatomía y neurología.
Médico legista en Santiago, desde ese puesto advirtió la relación entre algunas perturbaciones mentales y ciertos crímenes. Implantó, además, el uso del historial clínico de cada paciente.
Fue designado miembro del Consejo Superior de Instrucción Pública en 1885, y en 1891 fue presidente de la Sociedad Médica de Santiago. Ese año fue escogido para el cargo de director de la Escuela de Medicina. Allí abrió una clínica de enfermedades mentales que atendía gratuitamente.
En política, tuvo una vida no menos activa. En 1879 fue elegido diputado, cargo que mantuvo por doce años. Entre los años 1886 y 1888 ocupó la presidencia de la Cámara. Después de la Guerra Civil de 1891, se retiró de la política.
Bernardo O’Higgins Riquelme
(1778 - 1842)
Conocido como uno de los “Padres de la Patria”, habría nacido el 20 de agosto de 1778, en la ciudad de Chillán. Fue hijo ilegítimo de don Ambrosio O’Higgins e Isabel Riquelme Mesa. Por razones políticas, su padre se vio en la necesidad de ocultar su paternidad, aunque no renunció por ello a las responsabilidades para con su hijo. En 1788, viajó a educarse al Colegio del Príncipe, en Lima, para luego continuar su educación en Inglaterra. En ese país conoció a Francisco de Miranda, y se interioriza de las ideas de la Ilustración.
Luego del Desastre de Rancagua, se dedicó a organizar el Ejército Libertador de los Andes, con el que entró a Chile en 1817, siendo nombrado Director Supremo.
Proclamó la independencia de Chile, sellada el 5 de abril de 1818, en Maipú. En 1822, la aristocracia chilena le retira su apoyo, por haberle anulado los títulos de nobleza y abolirle los mayorazgos. Consciente de haber perdido el respaldo nacional, decide entregar el mando a una junta encabezada por Agustín de Eyzaguirre, Fernando Errázuriz y José Miguel Infante. Murió el 24 de octubre de 1842, exiliado en Perú.
Camilo Henríquez González
(1769 - 1825)
Uno de los personajes más influyentes de los primeros años de la República es, indudablemente, el fraile Camilo Henríquez. Su principal aporte fue haber sido de los primeros en imprimir un periódico, por lo cual ha recibido el justo título de: padre del periodismo chileno.
Su primer trabajo sería Proclama de Quirino Lemachez, que circuló manuscrita en Santiago. Participó como diputado suplente del primer Congreso Nacional en 1811, y pronunció la oración inaugural en la catedral de Santiago, el 4 de julio de 1811. Desde el puesto anterior, propició un plan de estudios para organizar la enseñanza pública. Como consecuencia del Desastre de Rancagua, se vio en la necesidad de huir hacia Argentina, radicándose en Buenos Aires, donde continuó relacionado con el mundo del periodismo. Fue redactor de La Gaceta de Buenos Aires (abril a noviembre de 1815) y de El Censor (febrero de 1817 a febrero de 1819).
Su mayor responsabilidad es la creación y redacción del primer periódico de Chile, La Aurora de Chile, cuyo primer número apareció el jueves 13 de febrero de 1812, y que dejó de circular el 1 de abril de 1813.
Carlos Ibáñez del Campo
(1877 - 1960)
Nació y vivió en la zona de Linares hasta que ingresó a la Escuela Militar en 1896. Debió abandonar sus estudios en la Academia de Guerra al ser enviado a la República del Salvador, para participar en la formación de los oficiales de ejército de ese país.
En 1924, participó en los diversos movimientos militares, primero como Ministro y luego como Presidente, hasta ser derrocado por una revuelta popular en 1931, causada por la situación económica.
Desde entonces fue un referente político importante, aunque no logró alcanzar el poder sino hasta la elección de 1952, cuando utilizó el símbolo de una escoba para representar que él era una figura que “barrería” con la antigua clase política y sus costumbres reprochables.
Una de las decisiones más importantes que tomó, fue la derogación de la llamada “Ley Maldita”. Respaldó el movimiento sindical chileno, ya que pensó construir su base de apoyo político en este sector.
Darío Salas Díaz
(1881 - 1941)
Nació en Bajo Imperial, provincia de Cautín, el 9 de mayo. Se recibió con el título de profesor de Estado en la Escuela Normal de Chillán. Fue comisionado por el gobierno para estudiar en Estados Unidos, alcanzando en 1907 el grado de Doctor en Pedagogía en la Universidad de Nueva York. Envió al Ministro de Instrucción Pública una memoria sobre la enseñanza normalista en los Estados Unidos, junto a un conjunto de otras ideas que serán aplicadas en Chile con posterioridad.
A su regreso, fue nombrado profesor de pedagogía e idiomas en las escuelas normales de Santiago, durante 1908 a 1911. Por iniciativa del rector de la Universidad de Chile, Valentín Letelier, recibió la designación de profesor auxiliar en el Instituto Pedagógico, adquiriendo la titularidad en 1920.
Sus ideas se expresaron en su obra El problema nacional, publicada en 1917, que serviría de apoyo para la promulgación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria de 1920. Ese año, ocupó el cargo de Director General de Educación Primaria, que mantuvo hasta 1927, por lo cual le correspondió hacer entrar en vigencia una ley que había ayudado a crear.
Diego Barros Arana
(1830 - 1907)
Nació en Santiago el 4 de agosto, siendo el sexto hijo del matrimonio entre Diego Barros Fernández de Leiva y Martina Arana Andonaegui. A los cuatro años tuvo que soportar el dolor de perder a su madre.
Estudió en el Instituto Nacional, teniendo como compañero a Francisco Bilbao y los hermanos Amunátegui.
Tempranamente se dedicó al estudio de la historia, publicando su primer texto titulado Historia jeneral de la Independencia de Chile, en 1850. Cinco años después, y gracias a ese trabajo, es nombrado miembro de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.
En 1863 fue nombrado rector del Instituto Nacional, cargo que mantuvo por diez años. En 1875, lideró una misión diplomática en Argentina, cuyo objetivo era zanjar las cuestiones limítrofes.
Desde 1882, se dedicó a la confección de su obra más importante. Editada en dieciséis volúmenes, la Historia jeneral de Chile, se terminó de imprimir en 1902.
Domingo Santa María González
(1824 - 1896)
Nació en Santiago el 4 de agosto. Estudió en el Instituto Nacional y se tituló de abogado en 1847 en la Universidad de Chile. Fue profesor de aritmética, historia y geografía en el Instituto Nacional durante 1845. Al año siguiente entró a servir en el Ministerio de Justicia. También hizo su debut en la arena política, al recibir el cargo de intendente de San Fernando. Gobernó esa provincia hasta 1850.
Participó del Poder Legislativo, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, siempre como miembro del Partido Liberal. Con el presidente Aníbal Pinto, ocupó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores y, más tarde, se encargó del Ministerio del Interior. En ambos puestos, le correspondió participar de los esfuerzos para poder ganar la Guerra del Pacífico.
Fue elegido Presidente de la República en 1881, asumiendo el 18 de septiembre. Durante su período se puso fin a la Guerra del Pacífico. Promulgó las llamadas “Leyes Laicas”, con las que el Estado se hacía cargo de llevar el registro de los nacimientos, matrimonios y defunciones, como también de la administración de los cementerios.
Eduardo de la Barra Lastarria
(1839 - 1900)
Aunque nació en Santiago, hizo sus estudios en el colegio Británico de Valparaíso antes de llegar al Instituto Nacional. En 1860, se recibió como ingeniero geógrafo. Fue profesor de la Academia Militar y trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores entre 1864 y 1871. En reconocimiento de su preocupación por la educación, llegó a ser nombrado profesor del Instituto Nacional y rector del Liceo de Valparaíso.
En política, adhirió a las ideas del radicalismo y se convirtió en secretario de la Sociedad de Instrucción Primaria. Fundó el primer Cuerpo de Bomberos de Santiago y la Escuela de Artesanos Benjamín Franklin. Hizo algunas incursiones en labores periodísticas, bajo los seudónimos: Argos, Erasmo Gesuit o Juan Bachiller.
Al término de la Guerra Civil de 1891, fue perseguido y obligado a residir en Argentina, donde se dedicó a trabajar como visitador de escuelas normales en algunas ciudades de las provincias, y llegando a ocupar el cargo de rector del Colegio Nacional de Rosario. Volvió a Chile en 1895.
Enrique Mac-Iver Rodríguez
(1845 - 1922)
Nació en la ciudad de Constitución, en la costa de la actual Región del Maule. En 1868 inició su participación en la vida política chilena, en el Club de la Reforma y en el Partido Radical. Fue uno de los fundadores del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
Fue diputado por Constitución entre 1878 y 1879; por Talca entre 1879 a 1882 y entre 1882 a 1885, diputado por Talca y Coelemu; en 1888 alcanzó la diputación por Santiago.
Opositor al gobierno de Balmaceda, suscribió el acta de deposición del Presidente. Luego de esto viajó a Buenos Aires, sin tomar participación en el conflicto entre las dos facciones. Regresó a Chile cuando se enteró del triunfo de los congresistas.
Durante el gobierno de Jorge Montt, ocupó el cargo de Ministro de Hacienda entre 1892 y 1893; la cartera de Interior en 1894, para volver a Hacienda en 1895.
Enrique Molina Garmendia
(1871 - 1964)
Nació en La Serena, y comenzó a estudiar en la Escuela Pública de Niñas. Continuó sus estudios en la Universidad de Chile. Se recibió de abogado, y al abrirse el Instituto Pedagógico ingresó en el primer curso en 1889. Allí se graduó de profesor de historia y filosofía.
Fue Rector de varios colegios y liceos de Chile, hasta que se estableció en la ciudad de Concepción, ocupando el puesto de rector del Liceo de Hombres de esa ciudad. Fue uno de los impulsores de la fundación de la Universidad de Concepción, solicitando personalmente la intervención del presidente Juan Luis Sanfuentes.
Enviado a Estados Unidos con el fin de perfeccionarse, hizo que el sello de la pedagogía impartida por la Universidad de Concepción fuera muy diferente al del Instituto Pedagógico, con una fuerte influencia alemana.
Nombrado Ministro de Educación Pública por Gabriel González Videla, en 1947, fue duramente criticado debido a su convencimiento de la necesidad del Estado docente.
Eusebio Lillo Robles
(1826 - 1910)
Estudió en el Instituto Nacional, para más tarde iniciar una carrera en la Escuela de Leyes que nunca terminó. Posteriormente, ingresó a la administración pública, siendo Oficial del Ministerio del Interior y funcionario de la Oficina de Estadística (1848).
Redactó los actuales versos de nuestro himno nacional, pues los originales eran demasiado ofensivos para el pueblo español. Mantuvo, eso sí, el coro del anterior himno.
Miembro de la Sociedad de la Igualdad, se batió en las calles contra el gobierno. Como consecuencia, fue relegado a Valdivia para exiliarse, luego, en Perú. Desde allí continuó viaje a Bolivia, desempeñando labores mineras. Al regresar a Chile en 1875, fue alcalde de Santiago y, al año siguiente, intendente de Curicó.
Durante la Guerra del Pacífico actuó como secretario de la escuadra y ministro mediador entre Chile y Bolivia. Fue nombrado jefe político de la ciudad de Tacna y, posteriormente, fue senador por Talca.
Francisco Bilbao Barquin
(1823 - 1865)
Estudió en el Instituto Nacional, siendo discípulo de Bello y Lastarria, entre otros.
Su primer gran escándalo se produjo cuando publicó un ensayo titulado Sociabilidad chilena, en 1844. En esta obra hacía un examen del estado social del país, y entre las causas que identificaba como generadoras del retraso, estaba haber transplantado a Chile la tradición monárquica y, en especial, el cristianismo pervertido por los sacerdotes y clérigos católicos. Sometido a juicio por sus ideas, fue condenado al pago de una multa.
En octubre de 1844, viajó a Francia, donde llevó una vida dedicada al estudio. Regresó a Chile en 1850, organizando junto con Santiago Arcos, la Sociedad de la Igualdad. Su objetivo era oponer un grupo de avanzada al Partido Conservador, que en esos años era el partido gubernamental. Publicó un escrito llamado Boletines del Espíritu (1850), insistiendo en sus críticas a la Iglesia y al gobierno. Por esta obra fue excomulgado. Se marchó a Valparaíso cuando la Sociedad fue disuelta. Desde allí se embarcó a Perú, para no regresar.
La obra que resume el ideal y pensamiento de Bilbao es El evangelio americano, aunque resulta muy curioso que haya escrito un texto de corte místico como La vida de Santa Rosa de Lima (1852).
Gabriel González Videla
(1898 - 1980)
Nació en La Serena, se tituló de abogado en 1922 en la Universidad de Chile. Ingresó desde muy temprano al Partido Radical, siendo diputado entre 1930 y 1939 por Coquimbo. Fue designado Embajador en París por Aguirre Cerda en 1939 y en Brasil por Juan Antonio Ríos en 1942.
En 1946 fue elegido Presidente de la República con el apoyo del Frente Popular, formado por radicales, comunistas y democráticos. La coalición se rompió al poco tiempo, y los comunistas fueron víctimas de la llamada “Ley Maldita” o Ley de Defensa Permanente de la Democracia. Lo cual produjo la división del Partido Radical, ya que un importante sector la consideraba un atentado a la libertad de expresión.
Fundó la Universidad Técnica del Estado al agrupar a las Escuelas de Ingenieros Industriales, el Instituto Pedagógico Técnico y la Escuela de Artes y Oficios.
Durante su gobierno se entregó el derecho a sufragio de la mujer, de forma plena y en todos los actos electorales.
Guillermo Matta Goyenechea
(1829 - 1899)
Al igual que su hermano Manuel Antonio se educó en Chile y Alemania. Se dedicó, eso sí, principalmente, a las labores literarias. Su primer libro fue publicado en 1854, y en 1865 se convirtió en redactor de la Revista de Santiago. Participó en la fundación de la Sociedad de Instrucción Primaria.
Condenado a muerte por su participación en la Revolución del Colihue, la que le fue conmutada por el destierro. Se dirigió primero a Liverpool, pero se trasladó pronto a Madrid, colaborando en el periódico La América. En Leipzig, Alemania, publicó, en 1882, un libro titulado Nuevas poesías. Su biblioteca fue donada completa al Liceo de Copiapó, compuesta por cerca de cinco mil volúmenes.
Volvió a Chile en 1863, retomando su labor periodística en La Voz de Chile. Fue elegido miembro de la Facultad de Filosofía y Humanidades en 1864. Fue diputado por Ancud entre 1870 y 1873, y también por Ovalle en el período 1873-1876. Fue intendente de Atacama durante 1875 y 1881. Recibió el nombramiento de Ministro ante Alemania e Italia en 1882. Cinco años después sería Ministro Plenipotenciario en Uruguay.
José Abelardo Núñez Murúa
(1840 - 1910)
Nació en Santiago y estudió en el Instituto Nacional. Aunque se tituló de abogado en la Universidad de Chile, no se dedicó a ejercer el derecho; su verdadera preocupación fue la educación. Como director y tesorero de la Sociedad de Instrucción Primaria, difundió y promovió el desarrollo de técnicas y teorías educativas en el país.
Sus investigaciones acerca de Estados Unidos y Europa, se plasmaron en su obra Organización de las escuelas normales. Publicó, además, un silabario y un texto de lectura llamado El lector americano.
Llegó a ser inspector general de Instrucción Primaria, cargo que le permitió motivar la fundación de escuelas en las ciudades capitales de provincias y departamentos. Creó las escuelas normales de Copiapó, La Serena, Chillán, Victoria y Valparaíso.
Contrató profesionales extranjeros para la formación y mejoramiento de los profesores chilenos, y envió al extranjero a un número importante de profesores para su perfeccionamiento. A su muerte, la Escuela Normal adquirió su nombre, en reconocimiento de su labor.
José Manuel Balmaceda Fernández
(1840 - 1891)
Nació en Bucalemu, el 19 de julio. Sus primeros estudios los hizo en el Seminario de Santiago, para luego continuar con estudios de derecho en la Universidad de Chile. En 1869 ingresó al Club de la Reforma.
En 1870, ingresó a la Cámara y participó del Congreso Constituyente. Comenzó a destacar como líder natural del liberalismo de su época. Es en estos años cuando escribe dos folletos: La solución pública en la libertad electoral y La Iglesia y el Estado. Pese a ser un defensor del laicismo, no consideraba al país lo suficientemente maduro y preparado para la separación entre la Iglesia (Católica) y el Estado.
Fue elegido Presidente el 15 de junio de 1886. No pudo, sin embargo, lograr un apoyo constante en el Congreso, lo que dificultó mucho su gobierno. Diferencias políticas con el Legislativo, derivaron en la Guerra Civil de 1891, en la que las fuerzas leales al Presidente fueron derrotadas en Concón y Placilla. Se refugió en la Legación argentina, lugar donde se suicidó al día siguiente de finalizar su período legal como presidente de Chile.
José Miguel Carrera Verdugo
(1785 - 1821)
Nació en Santiago y estudió en el Colegio de San Carlos, para ser enviado, luego, a España por su padre, con el objetivo de seguir la carrera militar. Al llegar a Chile se convirtió rápidamente en figura política, y junto a sus hermanos y a la familia Larraín, dio un golpe de Estado el 4 de septiembre de 1811, cambiando la composición del Congreso Nacional, al que derrocaría el 15 de noviembre de ese mismo año.
Su gobierno estuvo dedicado a asegurar la independencia del país, aunque fue desafortunado en el plano militar. Durante su gobierno apareció La Aurora de Chile, se creó la primera bandera nacional, se fundó el Instituto Nacional y se promulgó el primer Reglamento Constitucional, lo que rompía la dependencia política de la corona española.
Después del desastre de Rancagua, perdió la iniciativa de la independencia a manos de O’Higgins y San Martín. Intentó organizar una expedición libertadora paralela, sin embargo, fracasó. Al enterarse del fusilamiento de sus hermanos en Mendoza, organizó montoneras en la pampa argentina. Fue capturado en San Juan y conducido a Mendoza, lugar donde fue juzgado, hallado culpable y fusilado el 4 de septiembre de 1821.
José Victorino Lastarria Santander
(1817 - 1888)
Nació en Rancagua, realizó sus primeros estudios en el Liceo de Chile, organizado por José Joaquín de Mora y, a continuación, en el Instituto Nacional. Hizo clases de derecho de gentes y legislación en el Instituto Nacional, y fue secretario de la Academia de Leyes a los veinte años. Dos años después, ya era profesor del Instituto y, en 1843, Oficial Mayor del Ministerio del Interior.
Su mayor papel recae en su participación en el movimiento literario de 1842 que, resumido en términos muy sencillos, intentaba generar una verdadera literatura americana. Entre otras cosas, llamó a los chilenos a utilizar correctamente el castellano, y a la creación de una literatura verdaderamente nacional.
En 1844, Andrés Bello le encarga la redacción de la primera memoria histórica destinada a celebrar el aniversario de la independencia nacional. El trabajo fue titulado Investigaciones sobre la influencia social de la conquista y del sistema colonial de los españoles en Chile, el que produjo una exquisita polémica de la cual no estuvo ausente el propio Bello.
José Zapiola Cortés
(1802 - 1885)
Nació en Santiago y fue hijo ilegítimo de Bonifacio Zapiola y Carmen Cortés. Desde pequeño estuvo inclinado hacia la música y fue infaltable a las tertulias del danés Carlos Drewetke, donde se escuchaban las obras de Beethoven y Mozart. Formó parte del grupo de intérpretes de la orquesta dirigida por Manuel Robles, autor de la primera canción nacional.
En 1837 estrena una misa de réquiem inspirada en la de Mozart, en honor del asesinado ministro Portales. Y dos años después, se convierte en uno de los cantores de las glorias militares chilenas, al escribir la música a las composiciones poéticas que celebran el triunfo de Bulnes en Yungay.
Junto a Isidora Zegers comienza a elaborar la idea de un semanario musical, la cual se concreta en 1852. Miembro de la Sociedad de la Igualdad, sufrió la persecución política, al igual que Santiago Arcos y Francisco Bilbao. Sus experiencias lo llevaron a escribir La Sociedad de la Igualdad y sus enemigos.
En la docencia, se destacó como profesor, subdirector y director del Conservatorio de Música desde 1857. En 1864 fue designado por el arzobispo Valdivieso, como conductor de la orquesta y coro de la catedral de Santiago.
Juan Agustín Palazuelos
(1840 – 1897)
Este abogado fue de los primeros radicales del país. Su asistencia a la Asamblea Constituyente en 1858, le significó detención y encarcelación durante la Revolución del Colihue.
En 1864, fue nombrado Secretario de la Asamblea Radical de Santiago, ocupando más tarde varios cargos públicos.
Su anécdota más llamativa, tuvo que ver con su matrimonio con su prima Clorinda Maturana. Debido a su relación de parentesco, debía solicitar una autorización especial. Sin embargo, no le fue concedida. No tanto por que eran parientes, sino que no había ninguna disposición en el Código Civil, respecto de personas que no profesaran alguna religión, ya que si la había para quienes no pertenecieran al credo católico.
Ante la negativa, decidió dar un paso trascendental para la posterior implantación del Matrimonio Civil. Junto a su futura esposa, y varios testigos, asistió el 1 de agosto de 1871 a la Notaría de Daniel Alvarez, donde establecieron “su ánimo y voluntad de tenerse por toda la vida el uno al otro como marido y mujer, como legítimo y verdaderamente casados…”
Naturalmente, el escándalo fue tremendo y tensionó de tal forma el ambiente social, que se hizo más fácil aprobar la ley de Matrimonio Civil. Pero Juan Agustín no salió totalmente ileso. Fue desaforado de su cargo de Diputado por Cauquenes.
Sufrió persecuciones políticas y fue desterrado a Bolivia. Se radicó en Caracoles, donde nuevamente molestó a las autoridades por fundar un club social.
A su regreso, fundó el periódico La Ley donde difundió las ideas del radicalismo.
Juan Antonio Ríos Morales
(1888 - 1946)
Nació en un fundo cercano a Cañete. Estudió primero en esa ciudad, luego en Lebu y, finalmente, en Concepción, donde obtuvo su título de abogado en 1914. La política, y particularmente el radicalismo, lo atrajo desde antes de salir del liceo, no fue extrañó que saliera elegido presidente de la Juventud Radical de Concepción.
Designado como candidato a suceder al malogrado presidente Aguirre Cerda, resultó electo. Durante su mandato promulgó la primera reforma a la Constitución de 1925, elevando el rango de la Contraloría General de la República, como también limitaciones a algunas atribuciones del Presidente.
Continúo la política de industrialización para la sustitución de importaciones, iniciada en el gobierno anterior, fortaleciendo la acción de la CORFO. Rompió relaciones con los países del Eje, y durante su gobierno Chile entró al grupo de naciones que formarían la futura Organización de Naciones Unidas (ONU).
Juan Nepomuceno Espejo Bravo
(1820 - 1876)
Nació en las cercanías de Talca, y viajó a Santiago como parte de un batallón que se desplazaba a combatir contra la Confederación perú-boliviana, pero no se embarcaron. Se quedó para continuar con sus estudios, y tuvo la buena fortuna de conocer a José Victorino Lastarria, quien lo hizo parte de la Sociedad Literaria que fundó en 1842.
Se formó como periodista en el Semanario de Santiago. Se dio a conocer con la publicación de El Crepúsculo, periódico que había nacido como reacción a la aparición de La Revista Católica. Fue en este medio donde se imprimió y publicó el artículo de Francisco Bilbao, “Sociabilidad chilena”, por el que fueron perseguidos tanto el autor del artículo como el director del periódico, además de la clausura del mismo.
Fue elegido diputado por Itata en 1864, por Cauquenes en 1870, Coquimbo y Talca en 1873 y reelegido por Chillán en 1876. Tenaz defensor de la libertad religiosa, no dejó de participar en los debates que se transformarían en la ley interpretativa del artículo 5º de la Constitución Política, permitiendo la existencia de forma privada de los cultos disidentes. El referido artículo señalaba expresamente que la religión católica era la religión del Estado, y no permitía el ejercicio público de ninguna otra.
Juvenal Hernández Jaque
(1899 - 1979)
Nació en una localidad rural llamada El Carmen, cerca de Yungay. Realizó sus estudios secundarios en el Liceo de Hombres de Concepción. Volvió a Santiago para estudiar derecho en la Universidad de Chile.
Consiguió el puesto de profesor titular de derecho romano en la Universidad de Chile cuando sólo tenía veintiséis años de edad, lo que era un signo muy claro de su enorme capacidad académica. Cinco años después, 1933, ocupó el cargo de Rector de esa casa de estudios, manteniéndose en él por veinte años y poniendo todo su esfuerzo en restablecer la normalidad en la Universidad, que se había visto convulsionada por los eventos políticos del momento. Durante su gestión, aparecieron nuevas facultades e institutos, se mejoró el sistema de bienestar para los estudiantes, y se promovieron las actividades de investigación y extensión.
Presidió la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales en 1952, además de ser miembro del Consejo Ejecutivo de la Organización de Cultura, Ciencia y Educación de las Naciones Unidas.
Manuel Antonio Matta Goyenechea
(1826 - 1896)
Nació en Copiapó, y estudió en el Seminario Conciliar y en el Instituto Nacional, ambos en Santiago. Luego continuó con viajes por Europa, en los que entró en contacto con las ideas más recientes en el Viejo Continente, especialmente en política, convirtiéndose en el ideólogo del movimiento político que originaría al Partido Radical.
Participó en la fundación de la Sociedad de Instrucción Primaria, y de forma muy especial, en la creación del primer Cuerpo de Bomberos de Santiago, el que fue motivado por un gran incendio en la iglesia de la Compañía, en 1863. Perteneció al Poder Legislativo, primero como diputado por Copiapó y Caldera, y luego como senador por Atacama y Tarapacá.
Ocupó las tribunas para atacar al gobierno con sus dotes oratorias, lo que le significó ser perseguido, apresado y condenado a muerte por ello, aunque fue perdonado. Entre las ideas que más defendió, se encontraban los cambios a la Constitución vigente, para establecer el sufragio universal, libertad de culto y enseñanza laica. Su pasión por la defensa de los derechos individuales era tan enorme, que murió a causa de una hemorragia cerebral después de haber pronunciado un discurso en su defensa.
Manuel Blanco Encalada
(1790 - 1876)
Hijo de un español y una chilena, nació en Buenos Aires. Estudió en España, siguiendo la carrera de marino. Al comenzar la guerra de independencia, se unió al bando de los patriotas. Después de Maipú, pasó a servir en la naciente marina chilena.
Fue el primer jefe de la Escuadra Nacional y primer Comandante en Jefe de la Armada. En ese cargo capturó la fragata española María Isabel en 1818. Entregó el mando a Lord Thomas Cochrane por orden del gobierno, el que le fue restituido en 1823, cuando el marino inglés se retiró de Chile. Bajo las órdenes de Simón Bolívar, combatió a los españoles en el puerto de El Callao, en 1824.
Participó en las campañas de liberación de las islas del archipiélago de Chiloé encabezadas por Ramón Freire entre 1825 y 1826. Al volver se encargó de la cartera de Relaciones Exteriores, sucediendo a Freire en el mando de la nación con el título de Presidente de la República, que se utilizaba por primera vez en el país.
Fue Comandante de la expedición contra la Confederación perú-boliviana, pero antes de partir, aplastó las fuerzas amotinadas en Quillota. Alcanzó y firmó el tratado de Paucarpata con Andrés de Santa Cruz, que sería desahuciado después por el gobierno chileno.
Manuel de Salas Corvalán
(1754 - 1841)
Nació en Santiago en 1754, y a los siete años acompañó a su padre, José Perfecto de Salas, a Perú. Allí se educó e ingresó a la Universidad de San Marcos, cursando filosofía, teología, jurisprudencia civil, derecho canónigo y práctica forense. Recibió el título de abogado de la Real Audiencia de Chile en 1776.
Desempeñó los cargos de alcalde ordinario de Santiago, procurador general y abogado del Cabildo, durante los años 1775 y 1777. Fue elegido regidor del cabildo de Santiago, mientras que Ambrosio O’Higgins lo designó superintendente de Obras Públicas.
Preocupado del grado de desarrollo del país, redactó una obra titulada Representación sobre el estado de la agricultura, industria y comercio del Reino de Chile, que es esencial para conocer la economía chilena a fines de la Colonia. En 1795 abogó por la enseñanza de aritmética, geometría y dibujo, ya que consideraba que la incorporación de estas materias facilitaría el desarrollo de la agricultura y la industria. Este proyecto le fue aprobado por el gobernador Gabriel de Avilés, abriéndose la Academia de San Luis, que sería base para el Instituto Nacional.
Manuel José Gandarillas
(1789 - 1842)
Nació en Santiago, y estudió derecho en la Universidad de San Felipe. Una vez egresado, abrazó la causa independentista, y luego de Rancagua tuvo que abandonar el país. Regresó después de la batalla de Chacabuco, pero fue perseguido por hacer declaraciones a favor de los hermanos Carrera.
Elegido diputado por Huasco en el período que va desde 1822 a 1827, ocupó diversos cargos públicos: Ministro de Hacienda en 1825; secretario de la Asamblea Provincial de Santiago; Ministro del Interior en 1826 y de Relaciones Exteriores al siguiente.
Colaboró con los periódicos: La Aurora, el Clamor Público, el Constituyente, el Hambriento y La Cola del Cometa, entre los años 1826 y 1830.
En 1828 fue elegido diputado por Valdivia, y le correspondió, además, la senaduría por Santiago durante diferentes períodos entre los años 1831 y 1843. Fue magistrado de la Corte Suprema de Justicia, participó en la redacción de la Constitución de 1833, junto con Mariano Egaña.
Manuel Rengifo Cárdenas
(1793 - 1845)
Nació en Santiago durante el mes de diciembre, y antes de entrar en la arena política se dedicó al comercio. Todo cambió a partir de 1827, cuando comenzó a interesarse por los problemas políticos que estaba viviendo el país, participando en el grupo conocido como Los Estanqueros.
Por sus lazos con Portales y su grupo, llegó a ser Ministro de Hacienda entre 1830 y 1835, y luego en 1841. Reorganizó la aduana, dividió la deuda pública en interna y externa, siendo reconocido como el artífice y constructor de la Hacienda Pública chilena.
Gracias a los pagos puntuales de los compromisos financieros contraídos, logró reducir a la mitad las deudas internas. Organizó la política tributaria, redujo los gastos públicos, se preocupó de proteger la industria y el comercio nacional. En 1834, estableció una reforma al sistema monetario chileno, mediante la creación de nuevas monedas de oro, plata y cobre. Eliminó los impuestos a la pesca, con el claro objetivo de fomentar su desarrollo, y permitió que el comercio por navíos de cabotaje quedara en manos de chilenos.
En su segundo período a cargo de Hacienda, se preocupó de la creación de un adecuado sistema de administración, en especial en el aspecto de recaudación de impuestos y dineros públicos.
Moisés Mussa Battal
(1900 - 1982)
De ascendencia árabe, nació en Valparaíso. Se incorporó a la enseñanza tradicional en las ciudades de Santiago y Rancagua. Sus estudios secundarios los realizó en la Escuela Normal Abelardo Núñez, derivando al Instituto Pedagógico.
En 1919 fue nombrado profesor primario en Rancagua, ejerciendo, también, en la Escuela Municipal. En esta ciudad ocupó los cargos de secretario de la Sociedad de Instrucción Primaria, secretario y tesorero del Centro de Amigos del Arte, secretario del Centro de la Juventud Radical y delegado de la provincia de O’Higgins en la Federación de Profesores. Se trasladó a Santiago como profesor primario y profesor de filosofía y educación cívica del Instituto Italiano, en 1925. Al año siguiente, fue nombrado profesor de Educación en la Escuela Normal de Copiapó.
En 1927 fue enviado en comisión a los Estados Unidos, perfeccionándose en la Universidad de Columbia, donde obtuvo el grado de Master of Arts. A fines del año siguiente, realizó un viaje por Europa, ocasión en la que aprovechó para inscribirse en la Central de Madrid, alcanzando el grado de Doctor en Filosofía y Letras, que era concedido por primera vez a un latinoamericano.
Pedro Aguirre Cerda
(1879 - 1941)
Nació en Pocuro, cerca de los Andes. Estudió en el Liceo de San Felipe, luego en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile como también en el Instituto Pedagógico. En 1900 se recibió de profesor de castellano y de abogado en 1904.
Ejerció el profesorado en la Escuela de Suboficiales del Ejército, en el Liceo Barros Borgoño, en el Instituto Nacional y en el Instituto Pedagógico.
Fue decano de la Facultad de Industria y Comercio de la Universidad de Chile. Fue enviado por el gobierno para estudiar derecho administrativo y financiero en la Universidad de París entre 1910-1912. Y en 1919, estudió el sistema de enseñanza industrial en Estados Unidos, siendo consejero financiero en la Embajada chilena en ese país.
Fue Ministro de Justicia e Instrucción Pública en 1918, del Interior 1920-1921 y en 1924.
En 1938, fue elegido presidente de Chile, gracias al apoyo del Frente Popular, coalición de partidos entre los que se contaban al Socialista, al Comunista y al Radical. Entre los apoyos más extraños recibidos por Aguirre Cerda, fue precisamente el proveniente del Movimiento Nacional Socialista, de tendencia nazi.
La razón por la que el M.N.S. decidió apoyar al candidato del Frente Popular, se debe al fracaso de un intento de golpe de Estado llevado a cabo por ese conglomerado, que culminó en la masacre conocida como “La Matanza del Seguro Obrero”. En reacción a este hecho, el partido optó por apoyar al candidato opositor, antes que marginarse de las elecciones.
En su programa de gobierno se intentaba desarrollar una política de industrialización del país, para lo cual se necesitaba el apoyo de una institución llamada CORFO. El terremoto de 1939, permitió aprobar sin muchos problemas esa disposición. Pero en la negociación se debió aceptar ciertas exigencias de la derecha conservadora, sobre todo en el tema sindical.
Las diferencias entre el Partido Socialista y el Comunista produjeron, finalmente, el quiebre definitivo de la coalición del Frente Popular, aunque se continuó dando este nombre a todos los gobiernos radicales que siguieron.
Para Pedro Aguirre Cerda, la educación era el primer deber del Estado. De ahí que su lema presidencial fuera: gobernar es educar.
Pedro León Gallo Goyenechea
(1830 - 1877)
Estudió en el Colegio de la Merced de Copiapó, y luego en el Instituto Nacional. Ingresó a la Guardia Nacional en 1848, con el grado de oficial, defendiendo al presidente Montt en 1851.
Junto a Manuel Antonio Matta, fue uno de los fundadores del Partido Radical chileno. Su etapa revolucionaria la vivió a partir de 1859. Combatió contra las mismas fuerzas entre las que alguna vez se contó en su juventud, y tras participar en algunas refriegas, fue finalmente derrotado en la batalla de Cerro Grande. Condenado a muerte, la pena fue conmutada por la de destierro.
Regresó a Chile en 1863, gracias a una amnistía decretada por el gobierno, se dedicó a apoyar la reforma de la Carta Constitucional de 1833, a través de un periódico que creó en Copiapó, llamado El Constituyente. También aquí fue donde estableció la Asamblea Radical, que sería la base para el partido de ese mismo nombre.
Por varios períodos ocupó un lugar en la Cámara de Diputados en representación de Copiapó, entre 1864-1873. Elegido senador por Atacama para el período 1876-1879, la muerte lo sorprendió en el ejercicio del cargo.
Salvador Allende Gossens
(1908 - 1973)
Nació en Santiago, y se tituló de médico en la Universidad de Chile el año 1932. Ya en la Universidad formaba parte de un grupo de izquierda llamado “Avance”, el que era opositor al gobierno de Carlos Ibáñez.
Estuvo entre los fundadores del Partido Socialista de Chile, junto a Marmaduke Grove, Eugenio Matte, Óscar Schnake, Eugenio González, etcétera.
Al salir de la Universidad, se dedicó como médico y anatomopatólogo de la entonces llamada Casa de Orates. Al mismo tiempo, trabajaba en la Beneficencia Pública.
Estas mismas actividades fueron las que realizó en la ciudad de Valparaíso, entre los años 1935-1936, mientras que se encargaba de la organización del Partido Socialista en esa ciudad.
Como consecuencia de sus actividades fue relegado al norte, a la ciudad de Calama, durante seis meses. Volvió para organizar el Frente Popular en Valparaíso.
Fue diputado por Quillota y Valparaíso entre 1937 y 1941. En 1939 fue designado Ministro de Estado, por lo que fue reemplazado en este cargo.
En 1942 fue vicepresidente y administrador de la Caja de Seguro Obligatorio.
Fue ayudante de anatomía en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y ayudante de la Escuela Dental de la misma institución.
Entre 1945 a 1971 perteneció activamente al Senado de la República, ejerciendo, incluso, cargos tan importantes como la presidencia y vicepresidencia de esa Corporación. Al ser electo como Presidente de la República debió renunciar a su calidad de senador.
Su camino al sillón presidencial fue bastante difícil. Se presentó en cuatro ocasiones, y estuvo a punto de ganar en 1958, de no haber existido un candidato conocido como “el cura de Catapilco” que le restó los votos suficientes para que Jorge Alessandri lo aventajara por un estrecho margen.
Finalmente, fue elegido el 4 de septiembre de 1970 con un 36,6 % de los votos, lo que obligó a que el Congreso decidiera entre los dos candidatos más votados. Tradicionalmente, el Congreso se había limitado a confirmar la tendencia de las elecciones, pero la extrema polarización política que había alcanzado ya al país, se hizo presente con el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército, René Schneider, por extremistas de derecha que buscaban impedir la elección de Allende y la intervención del ejército.
La derecha política optó por apoyar a Alessandri, mientras la Democracia Cristiana, tras negociaciones con ambos bandos, decidió apoyar a Allende, a cambio de la firma de un documento conocido como “Estatuto de Garantías Constitucionales”.
Uno de los logros políticos más importantes alcanzados durante el gobierno de la Unidad Popular, fue el término del proceso conocido como “Nacionalización del Cobre”, que significó que toda la industria de extracción de ese mineral pasara a manos del Estado y, por ende, todos sus beneficios económicos fueran a las arcas fiscales.
El ambiente político, sin embargo, no era muy alentador. Los diferentes grupos políticos fueron tomando posiciones cada vez más intolerantes respecto del otro, hasta que la situación se hizo demasiado inestable.
El 11 de septiembre de 1973, sucedió lo que muchos temían mientras otros lo anhelaban. Las fuerzas armadas chilenas, que durante los cuarenta años anteriores se habían mantenido totalmente al margen de la política contingente, decidieron destituir al presidente Allende.
Rodeado en un maltratado Palacio de la Moneda, decidió quitarse la vida.
Valentín Letelier Madariaga
(1852 - 1919)
Hizo sus primeros estudios en el Liceo de Talca, los que continuó en el Instituto Nacional para, luego, proseguir en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, recibiéndose de abogado en 1875. Estando en la Universidad, apareció su verdadera vocación, la pedagogía. Enseñó historia y literatura en el Liceo de Copiapó, pasando al Instituto Pedagógico, siendo de los primeros profesores chilenos que enseñó allí.
Su posición filosófica respecto de la educación le significó críticas de los sectores conservadores, que lo calificaron de revolucionario. Sostenía la idea del Estado docente, es decir, que la educación es una función social y que, por eso, debía ser una atención preferente del Estado, sin permitir que otro poder social se encargue de la dirección de la instrucción pública.
Fue rector de la Universidad de Chile entre los años 1906 y 1911, impulsando las carreras científicas, mediante la creación de la Facultad de Matemáticas. Apoyó la fundación de la Federación de Estudiantes de Chile (F.E.CH.), facilitando las instalaciones en las que funcionaría este organismo estudiantil. Durante su gestión también se inauguraron la Escuela de Artes Decorativas, el Consejo Superior de Bellas Artes (1907), el Palacio de Bellas Artes (1908) y las escuelas |